Por primera vez a nivel mundial, el ADN del león ha logrado condenas contra cazadores furtivos, lo que marca un avance significativo en la aplicación de las leyes sobre vida silvestre. El avance, revelado recientemente por expertos en delitos contra la vida silvestre, utilizó la base de datos nacional de ADN del león de Zimbabwe para vincular definitivamente las partes del cuerpo recuperadas con un animal específico, previamente rastreado.
El caso: del cuello a la sala del tribunal
En mayo de 2024, las autoridades del Parque Nacional Hwange expresaron su preocupación cuando el collar de radio de un león macho dejó de transmitir. La investigación posterior llevó a los equipos a una trampa con piel de león cercana y, finalmente, a dos sospechosos en una aldea local. Los sospechosos poseían tres sacos de carne, 16 garras y cuatro dientes, todo ello contrastado con la base de datos de ADN del león.
El análisis forense confirmó una perfecta coincidencia entre los restos recuperados y una muestra de sangre extraída del león de collar antes de su desaparición. Esto eliminó la ambigüedad; simplemente tener partes de león no es ilegal en Zimbabwe, pero demostrar que un animal específico y rastreado fue asesinado sí.
Perfiles de ADN: un punto de inflexión
Este caso dependía de un gran avance en la elaboración de perfiles de ADN. Hasta ahora sólo era posible identificar especies. Ahora, los laboratorios pueden identificar animales individuales con certeza. El Victoria Falls Wildlife Trust (VFWT), financiado por la Lotería de Códigos Postales del Pueblo (aproximadamente 320.000 dólares en ocho años), creó y mantiene la base de datos crucial.
“Antes de esta tecnología, sólo podíamos confirmar qué especie. Ahora, podemos identificar qué animal.” — Científico anónimo del VFWT
La evidencia de ADN se presentó ante el tribunal diez días después de la muerte del león, lo que dio lugar a declaraciones de culpabilidad y sentencias de prisión de 24 meses para ambos cazadores furtivos. El tribunal valoró al león en aproximadamente 20.000 dólares.
Por qué esto es importante: tendencias e implicaciones
La fiscalía envía una clara advertencia a los cazadores furtivos, pero el problema subyacente va en aumento. Las bandas criminales organizadas involucradas en el tráfico de cuernos de rinoceronte y marfil se están expandiendo ahora hacia partes del cuerpo de león, impulsadas por la demanda tanto de los mercados culturales africanos como de la medicina tradicional china.
La creciente sofisticación de los delitos contra la vida silvestre requiere herramientas de aplicación de la ley igualmente avanzadas. El éxito de este caso demuestra que la ciencia forense, cuando se combina con la formación y la investigación, puede ofrecer pruebas sólidas y admisibles ante los tribunales. El director ejecutivo de Traffic, Richard Scobey, señala que “los países ahora tienen la capacidad forense para llevar a los tribunales pruebas sólidas y basadas en la ciencia”.
Se espera que este avance tenga un impacto global, fomentando procesamientos similares basados en el ADN en otras regiones que enfrentan crisis de caza furtiva de vida silvestre. El mensaje es claro: los cazadores furtivos ya no pueden operar con impunidad, ya que sus acciones ahora pueden rastrearse con precisión científica.
