Los leones marinos de Galápagos exhiben un período de lactancia inusualmente prolongado, y algunos individuos continúan amamantando de sus madres hasta bien entrada la edad adulta, un comportamiento sin precedentes entre los mamíferos. Un estudio a largo plazo revela que muchos Zalophus wollebaeki continúan amamantando durante años después de alcanzar la madurez sexual, y hay casos documentados que persisten hasta el equivalente de la mediana edad humana.
Una anomalía biológica
Para la mayoría de los mamíferos, el destete marca una clara transición hacia la independencia. Sin embargo, los lobos marinos de Galápagos desafían esta expectativa. Los investigadores han observado a personas amamantando incluso a los 16 años, una etapa comparable a la de un ser humano de 60 años que todavía recibe leche materna. Este comportamiento contradice los principios biológicos establecidos que sugieren que las madres deberían interrumpir la lactancia una vez que la descendencia pueda sustentarse y reproducirse.
Es particularmente destacable la persistencia de la lactancia a pesar del alto coste energético que supone producir leche rica en lípidos. Como señala el experto en mamíferos marinos Patrick Pomeroy, este fenómeno “va en contra de toda la sabiduría aceptada”. La antropóloga Sarah Blaffer Hrdy añade que seguir amamantando es “absolutamente extraordinario”, dadas las presiones biológicas y evolutivas que normalmente pondrían fin a ese comportamiento.
Implicaciones y preguntas
La lógica darwiniana dicta que las madres deben dejar de producir leche cuando los hijos ya no dependen de ella para sobrevivir. Sin embargo, entre los leones marinos de Galápagos, las madres suelen amamantar a las crías mayores al mismo tiempo que crían nuevas crías.
Esto plantea preguntas críticas sobre la dinámica social y las estrategias reproductivas dentro de la especie. ¿Es la enfermería prolongada una adaptación cultural? ¿Proporciona beneficios nutricionales adicionales? ¿O es una peculiaridad única del ecosistema insular? Se necesita más investigación para comprender completamente por qué estos leones marinos se desvían tan dramáticamente del comportamiento típico de los mamíferos.
Este comportamiento no sólo es inusual sino que también desafía nuestra comprensión de la inversión materna y la dependencia de la descendencia en el reino animal. Subraya cuánto queda por descubrir sobre la selección natural y la adaptación incluso en especies bien estudiadas.
