Un coyote desafió las expectativas y las peligrosas condiciones nadando hasta la isla de Alcatraz, una hazaña nunca antes documentada. El animal, capturado en vídeo por un visitante el 11 de enero, luchó contra fuertes corrientes y aguas heladas para llegar al infame lugar de la antigua prisión.
Un viaje peligroso
Las imágenes muestran al coyote emergiendo exhausto de la costa rocosa de Alcatraz, visiblemente sacudido después de nadar. Los expertos están atónitos: Stanley Gehrt, profesor de ecología de la vida silvestre en la Universidad Estatal de Ohio, describió el evento como “impactante” dada la notoria dificultad de navegar por la Bahía de San Francisco.
Las aguas que rodean Alcatraz son conocidas por sus poderosas corrientes y temperaturas frías, condiciones que históricamente han planteado riesgos mortales para los humanos que intentan nadar de la misma manera. El aislamiento de la isla fue un factor clave para su uso como prisión de alta seguridad, ya que escapar por agua era casi imposible.
Por qué esto es importante
Este incidente pone de relieve la notable adaptabilidad de los coyotes. Si bien se sabe que nadan, este cruce demuestra un extraordinario nivel de persistencia y desesperación. El animal probablemente enfrentó un viaje agotador, nadando contra las difíciles condiciones de la bahía.
Se ha observado a coyotes nadando distancias más cortas en lagos más tranquilos, pero el nado en Alcatraz es mucho más extremo. El coyote puede haber sido impulsado por la expansión territorial, la escasez de alimentos o simplemente un intento de evitar conflictos entre humanos y coyotes.
Expansión urbana y comportamiento del coyote
El comportamiento del coyote refleja una tendencia más amplia: los coyotes prosperan en entornos urbanos. Originariamente habitantes de praderas y desiertos, han ampliado su área de distribución gracias a los paisajes alterados por los humanos y la disminución de depredadores competidores como lobos y pumas.
Hoy habitan ciudades como San Francisco, adaptándose a hábitats fragmentados como parques y campos de golf. Esta adaptabilidad puede haber motivado al coyote a correr el riesgo de nadar hasta Alcatraz.
Posibles motivaciones
La científica conservacionista Christine Wilkinson sugiere que el coyote puede haber estado buscando un nuevo territorio, impulsado por el espacio verde limitado en su hábitat original cerca de la Torre Coit. Ante los riesgos de las carreteras en tierra, el agua puede haber aparecido como una alternativa más segura.
El momento coincide con la temporada de apareamiento de los coyotes (enero a marzo), lo que añade otra capa de urgencia a su dispersión. Si bien son débiles al llegar, los coyotes son conocidos por su resistencia. La isla proporciona posibles fuentes de alimento, incluidos roedores y huevos de aves marinas.
Una muestra notable de resiliencia
El nado del coyote hasta Alcatraz es un evento poco común, lo que subraya su capacidad para superar obstáculos ambientales. Su viaje se extiende por más de una milla a través de aguas traicioneras, una hazaña que demuestra su adaptabilidad y determinación.
“Habla de la capacidad del animal para superar una serie de desafíos diferentes y su capacidad para explorar y aprovechar cualquier oportunidad que pueda encontrar”, dijo Gehrt.






















