El satélite de estudio de exoplanetas en tránsito (TESS) de la NASA ha vuelto su mirada hacia un visitante poco común: el cometa interestelar 3I/ATLAS, ofreciendo a los científicos una oportunidad única de estudiar un objeto que se origina fuera de nuestro sistema solar. La sonda siguió al cometa a medida que se alejaba del Sol, recopilando datos sobre su rotación y actividad.

Cometa 3I/ATLAS: un transitorio de otro sistema estelar

El cometa 3I/ATLAS no es nativo de nuestro sistema solar. Es un viajero interestelar, lo que significa que se formó alrededor de otra estrella y fue expulsado gravitacionalmente al espacio interestelar antes de cruzar finalmente a nuestro vecindario cósmico. Estos cometas son extremadamente raros, lo que hace que cada observación sea valiosa.

TESS observó el cometa entre el 15 y el 22 de enero y lo registró como un punto de luz brillante y de rápido movimiento con una cola tenue. La visión de amplio campo de la nave espacial permitió a los científicos recopilar 28 horas de metraje, aunque la grabación incluye un espacio debido a un breve evento de “modo seguro” cuando TESS experimentó problemas con los paneles solares.

Lo que los científicos esperan aprender

El objetivo principal del seguimiento de 3I/ATLAS es determinar su velocidad de rotación y con qué fuerza arroja polvo y gas. Estos factores ofrecen información sobre la composición del cometa y cómo interactúa con la radiación solar.

  • Brillo: TESS midió el brillo del cometa en una magnitud de 11,5, visible a través de telescopios pero demasiado débil para el ojo desnudo.
  • Actividad: Los datos deberían revelar cuánto material pierde el cometa a medida que se calienta cerca del Sol.
  • Rotación: La velocidad a la que gira el cometa ayudará a los científicos a comprender su estructura interna.

TESS: Más que un simple cazador de exoplanetas

TESS fue diseñado originalmente para encontrar planetas que orbitan estrellas distantes detectando el ligero oscurecimiento de una estrella cuando un planeta pasa frente a ella. Sin embargo, su amplio campo de visión y su monitoreo continuo también lo hacen adecuado para observar objetos dentro de nuestro sistema solar, como cometas y asteroides. De hecho, TESS detectó 3I/ATLAS antes de su descubrimiento oficial, examinando datos antiguos.

Si bien la misión no puede determinar el origen preciso del cometa, los datos recopilados proporcionarán información valiosa sobre la composición y el comportamiento de los visitantes interestelares. Esto es importante porque tales objetos pueden contener pistas sobre la formación de sistemas planetarios alrededor de otras estrellas.

El seguimiento de estos viajeros interestelares nos ayuda a comprender mejor los componentes básicos de los planetas y las condiciones en otros sistemas estelares. Los datos de 3I/ATLAS servirán como referencia para futuras observaciones de objetos similares.