La NASA ha comenzado a trasladar su cohete Sistema de Lanzamiento Espacial (SLS) y su nave espacial Orion de regreso a la plataforma de lanzamiento en Florida, preparando el escenario para una misión de sobrevuelo lunar tripulada prevista para el 1 de abril. La medida sigue a las reparaciones de un problema de flujo de helio que anteriormente obligó a un retraso.
Descripción general de la misión de Artemis 2
El cohete SLS, de más de 300 pies de altura, y la cápsula Orion están realizando un lento transporte de 12 horas desde el Edificio de Ensamblaje de Vehículos en el Centro Espacial Kennedy hasta la Plataforma de Lanzamiento 39B. Esta misión, denominada Artemis 2, tiene como objetivo enviar a cuatro astronautas, tres estadounidenses y un canadiense, en un viaje de 10 días alrededor de la Luna.
Este es un paso fundamental hacia el objetivo a largo plazo de la NASA de devolver humanos a la superficie lunar, una visión enfatizada por primera vez por la administración Trump pero que desde entonces ha enfrentado múltiples reveses. El programa Artemis representa un enfoque renovado de Estados Unidos en la exploración del espacio profundo, y Artemis 2 está diseñado como una prueba clave antes de intentar un aterrizaje.
Desafíos técnicos recurrentes
El camino hacia este lanzamiento no ha sido fácil. Antes de la reciente fuga de helio, la NASA encontró problemas con una fuga de hidrógeno líquido durante un “ensayo general húmedo”, una simulación de lanzamiento completa. Estos problemas resaltan las complejidades inherentes de los vuelos espaciales modernos, donde incluso fallas técnicas menores pueden provocar retrasos importantes.
El hecho de que hayan surgido múltiples problemas subraya la naturaleza de alto riesgo de la misión y la necesidad de realizar pruebas exhaustivas antes de poner en riesgo vidas humanas. Los retrasos también plantean dudas sobre el costo y el cronograma del programa, con posibles implicaciones para futuras ambiciones lunares.
Preparativos finales en marcha
Con el cohete ahora en la plataforma, la NASA realizará comprobaciones finales antes de que se abra la ventana de lanzamiento del 1 de abril. Mientras tanto, la tripulación de Artemis 2 entró en cuarentena en Houston para minimizar el riesgo de infección antes del despegue. La agencia mantiene la esperanza de que el primer sobrevuelo lunar tripulado en más de 50 años se desarrolle según lo planeado, aunque habrá oportunidades de lanzamiento adicionales disponibles en los próximos días si es necesario.
La misión Artemis 2 no aterrizará en la Luna, pero servirá como precursora vital para futuros alunizajes. El éxito de esta misión es crucial para mantener el impulso de los esfuerzos de exploración lunar de la NASA.
























