Una investigación arqueológica de décadas en la cueva Des-Cubierta en España ha revelado que los neandertales recolectaron y depositaron deliberadamente cráneos de animales con cuernos durante un período prolongado, hace aproximadamente 70.000 y 50.000 años. La naturaleza repetida de esta actividad sugiere una práctica estructurada, posiblemente simbólica, aunque su significado preciso sigue siendo un misterio.

El descubrimiento y el contexto

Las excavaciones comenzaron en 2009 y descubrieron una colección única de cráneos junto con herramientas de piedra musterienses, artefactos fuertemente vinculados a las culturas neandertales en Europa. El registro arqueológico es inusual porque los depósitos consisten predominantemente en cráneos; el resto de los esqueletos (extremidades, mandíbulas, etc.) prácticamente faltan. Los investigadores catalogaron los restos de al menos 35 animales: 28 bovinos, cinco ciervos y dos rinocerontes.

El propio yacimiento proporciona pistas sobre cómo se depositaron estos cráneos. Las perturbaciones geológicas iniciales (un desprendimiento de rocas) crearon una galería estrecha donde los neandertales luego colocaron los cráneos durante múltiples períodos distintos de actividad. Este no fue un evento único; los cráneos fueron traídos repetidamente a lo largo del tiempo.

Lo que muestra la evidencia

La arqueóloga Lucía Villaescusa y su equipo combinaron análisis espacial de escombros, reensamblaje óseo y estudios de preservación para comprender el proceso. Sus hallazgos confirman que los neandertales transportaron activamente los cráneos a la cueva después del desprendimiento de rocas, lo que indica una elección deliberada y no una acumulación accidental.

“La integración de datos geológicos, espaciales y tafonómicos demuestra que la acumulación de grandes cráneos de herbívoros no fue un evento deposicional único, sino más bien el resultado de episodios repetidos integrados en un proceso a largo plazo de uso de galerías”.

Por qué esto es importante

La recolección deliberada de cráneos es poco común en los hallazgos arqueológicos. Si bien se desconoce la motivación exacta detrás de este comportamiento, el patrón repetido sugiere fuertemente una práctica cultural o simbólica. El hecho de que los neandertales se esforzaran en transportar sólo los cráneos indica que no era simplemente para almacenar o desechar alimentos. Plantea preguntas sobre sus capacidades cognitivas, comportamientos rituales y posibles formas tempranas de expresión simbólica.

Este descubrimiento se suma a la creciente evidencia de que los neandertales eran más complejos de lo que se pensaba anteriormente. Otros hallazgos, como los restos cuidadosamente enterrados de un niño neandertal de hace 40.000 años, muestran una imagen emergente de prácticas culturales intencionales.

El estudio continuo de estos sitios es crucial para comprender la complejidad cognitiva y conductual de nuestros parientes antiguos. El verdadero significado detrás de los cráneos puede seguir siendo difícil de comprender, pero la evidencia muestra que se trataba de un comportamiento estructurado y repetido que probablemente tenía importancia para los neandertales que lo practicaban.