Un aprendiz de soldadura de 18 años en Luisiana contrajo recientemente una rara forma de ántrax conocida como “ántrax del soldador”, lo que representa apenas el noveno caso documentado en todo el mundo. El paciente desarrolló neumonía grave e insuficiencia respiratoria, requiriendo hospitalización e intubación. Este caso subraya el potencial de infecciones bacterianas inusuales en entornos industriales y el papel fundamental del diagnóstico rápido cuando se enfrentan enfermedades raras.
La infección y la respuesta inicial
El adolescente, seis meses después de su entrenamiento de soldadura, presentó tos y fue admitido rápidamente para recibir tratamiento. Los análisis de sangre iniciales revelaron una infección bacteriana dentro del grupo Bacillus cereus, una familia de microbios generalmente asociados con la intoxicación alimentaria, no con enfermedades respiratorias graves. Sin embargo, los síntomas, la ocupación y la ubicación del paciente sugirieron una posibilidad diferente.
Los médicos, familiarizados con casos anteriores en Luisiana y Texas, sospecharon ántrax de soldador: una enfermedad pulmonar grave relacionada con el trabajo de metales. Este diagnóstico resultó crucial, ya que sólo dos de ocho pacientes previamente documentados sobrevivieron a la enfermedad.
¿Qué es el ‘ántrax del soldador’?
El ántrax tradicional es causado por esporas de Bacillus anthracis, que se contraen a través de cortes, alimentos contaminados o inhalación. Este último, el ántrax por inhalación, es la forma más mortal. Pero el “ántrax del soldador” es causado por otras especies de Bacillus que inesperadamente portan los genes para la producción de la toxina del ántrax.
Los humos de soldadura, particularmente los de la soldadura por arco metálico protegido, aumentan el riesgo de infecciones pulmonares. El lugar de trabajo del paciente tenía mala ventilación, uso inconsistente de equipo de protección personal y comer en el área de trabajo, todos factores contribuyentes. Las muestras tomadas en su lugar de trabajo revelaron genes de toxina de ántrax en el 11,4% de las superficies, pero él fue el único infectado.
Tratamiento y recuperación
El paciente recibió una combinación de potentes antibióticos (vancomicina, meropenem, ciprofloxacina, doxiciclina) antes de confirmar el diagnóstico. Luego, en coordinación con los CDC, le administraron obiltoxaximab, una antitoxina del ántrax obtenida de la Reserva Nacional Estratégica de Estados Unidos. Esta fue la primera vez que esta antitoxina se utilizó para el ántrax de soldador, lo que supuso un gran avance en el tratamiento.
Después de 26 días de hospitalización, el paciente se recuperó completamente y fue dado de alta con terapia antibiótica continua. El Laboratorio de Salud Pública del Estado de Luisiana confirmó que la infección fue causada por Bacillus tropicus.
Por qué esto es importante
Este caso destaca la evolución de la comprensión de las bacterias productoras de toxina del ántrax más allá de B. antracis. También demuestra la importancia de un diagnóstico rápido en infecciones raras, especialmente entre trabajadores industriales. La corta edad del paciente (18) y su corta experiencia en soldadura (seis meses) son inusuales, lo que plantea dudas sobre la susceptibilidad individual y los patrones de exposición.
Este caso subraya que los genes de la toxina del ántrax pueden existir en especies bacterianas inesperadas, lo que podría crear nuevos desafíos de salud pública en entornos industriales.
El misterio de por qué sólo un trabajador enfermó a pesar de la contaminación generalizada sigue sin resolverse, lo que pone de relieve la necesidad de realizar más investigaciones sobre los factores que determinan el riesgo de infección.























