Una nueva investigación sugiere que Marte pudo haber albergado un vasto océano en su historia temprana, potencialmente tan grande como el Océano Ártico de la Tierra. Este descubrimiento añade peso al creciente conjunto de pruebas de que el Planeta Rojo alguna vez fue mucho más habitable de lo que es hoy, lo que plantea preguntas clave sobre el potencial de vida pasada.

Evidencia geológica de los cañones marcianos

Los científicos analizaron imágenes de alta resolución del ExoMars Trace Gas Orbiter de la ESA, Mars Express y Mars Reconnaissance Orbiter de la NASA para examinar las formaciones geológicas dentro del sistema de cañones Valles Marineris. Específicamente, la atención se centró en los depósitos escarpados en Coprates Chasma, una sección de 620 millas del cañón más grande.

Estos depósitos se parecen mucho a los antiguos deltas de ríos encontrados en la Tierra: estructuras en forma de abanico creadas donde los ríos desembocan en masas de agua más grandes. A pesar de estar parcialmente cubiertos por dunas esculpidas por el viento, la forma original de estos deltas aún es visible.

Línea costera y sincronización uniformes

El hallazgo clave es que todos los depósitos identificados en forma de escarpa aparecen a una elevación constante: entre 3.650 y 3.750 metros por debajo del terreno circundante. Esto sugiere una línea costera uniforme a lo largo de las tierras bajas del norte y los Valles Marineris. Además, los análisis indican que estas formaciones se remontan a aproximadamente 3.370 millones de años.

“Juntos, estos instrumentos actúan como una máquina del tiempo geológico”, explicó el autor principal del estudio, Ignatius Argadestya, de la Universidad de Berna, destacando la importancia del análisis de datos con múltiples sondas.

Implicaciones para la habitabilidad marciana

Esta nueva evidencia refuerza la idea de que Marte alguna vez mantuvo agua superficial estable durante períodos prolongados. En lugar de lagos aislados, el agua puede haber formado sistemas interconectados que abarcan grandes distancias, aumentando significativamente el potencial para que la vida surja y evolucione.

“La implicación más importante es que Marte puede haber mantenido agua superficial estable a escala planetaria durante períodos más largos de lo que se pensaba anteriormente”, afirmó Argadestya.

Estudios anteriores han especulado sobre los antiguos océanos marcianos, pero esta investigación proporciona una nueva línea de evidencia geológica para refinar nuestra comprensión de dónde podría haber estado la costa y qué tan alto alguna vez alcanzó el agua.

Investigación futura

El equipo planea analizar la composición de los antiguos suelos marcianos para comprender mejor el alcance de la erosión hídrica en el planeta. Esto ayudará a refinar nuestra comprensión del pasado del Planeta Rojo y potencialmente a descubrir más pistas sobre su habitabilidad.

El descubrimiento de un posible océano antiguo en Marte es un paso fundamental hacia la comprensión del pasado del planeta y la evaluación de su potencial para la vida pasada. Estos hallazgos subrayan la naturaleza dinámica de la evolución planetaria y la importancia de la exploración continua.