El ejército de Estados Unidos está desplegando ahora un avión no tripulado de producción nacional que es, de hecho, una copia directa del Shahed 136, diseñado por Irán. Este desarrollo marca un cambio significativo en la guerra moderna, donde los aviones no tripulados prescindibles y de bajo costo se están volviendo fundamentales para las estrategias de combate, incluso si eso significa utilizar diseños enemigos contra su creador. La medida de Estados Unidos pone de relieve una tendencia creciente a utilizar la simplicidad y la asequibilidad como armas en conflictos donde las cifras y la sostenibilidad económica están resultando decisivas.

El Shahed 136: una revolución en la guerra con drones

El Shahed 136, desarrollado por Shahed Aviation Industries de Irán, es un dron de ataque de 2,6 metros de largo capaz de transportar una carga útil de 15 kilogramos a lo largo de aproximadamente 2.500 kilómetros. Si bien es lento, alrededor de 185 km/h en comparación con los misiles convencionales, su ventaja clave reside en su bajo costo de producción, estimado en alrededor de 50.000 dólares por unidad. Esta asequibilidad le ha permitido proliferar rápidamente, siendo desplegado en ataques masivos por Rusia en Ucrania y por las fuerzas hutíes en Yemen.

La eficacia del dron no reside en la superioridad tecnológica sino en abrumar las defensas por su puro volumen. Su uso obliga a los adversarios a gastar enormes recursos en la interceptación, a veces superando el costo del propio dron y de su objetivo. Esto crea un cálculo económico insostenible para la defensa, lo que dificulta una resistencia prolongada.

Ingeniería inversa e implementación en EE. UU.

En respuesta a los ataques iraníes en el Golfo, el ejército estadounidense ha desplegado el Sistema de Ataque de Combate No Tripulado de Bajo Costo (LUCAS), fabricado por Spektreworks en Arizona. LUCAS es esencialmente una versión clonada del Shahed 136, denominado FLM 136 como un aparente guiño a su origen. Según se informa, Estados Unidos obtuvo y realizó ingeniería inversa al dron después de capturar unidades de milicias respaldadas por Irán en Irak y Siria, y lo probó con éxito desde un barco de la Armada el año pasado.

Esta medida subraya un cambio práctico en la estrategia militar estadounidense: en lugar de depender únicamente de armamento de alta tecnología, Estados Unidos se está adaptando a la realidad de la guerra con drones de bajo costo. Como señala Anthony King de la Universidad de Exeter, estos drones representan un equivalente moderno del “doodlebug” de la era de la Segunda Guerra Mundial: baratos, simples y eficaces para abrumar las defensas.

El cálculo económico del conflicto moderno

Las implicaciones de este cambio son profundas. Los ejércitos occidentales están aprendiendo de conflictos como el de Ucrania, donde el Shahed ha demostrado su poder disruptivo. Ian Muirhead, de la Universidad de Manchester, sostiene que si bien estos drones no reemplazarán a los aviones tripulados ni a los misiles avanzados, son cada vez más valiosos en conflictos a gran escala.

“Si tu defensa te cuesta 10 veces más que a tus atacantes, nunca podrás superar al otro lado”.

Este desequilibrio económico está cambiando la forma en que se libran las guerras. La adopción por parte de Estados Unidos del diseño Shahed 136 contra Irán es una demostración directa de este principio.

Raíces históricas y tendencias futuras

Curiosamente, el concepto del Shahed 136 no es del todo nuevo. Un diseño similar, el Dornier “Die Drohne Antiradar”, fue explorado por Alemania y Estados Unidos durante la Guerra Fría como medio para saturar las defensas aéreas soviéticas. Esto sugiere que la tendencia actual no es sólo un producto de la tecnología moderna sino un resurgimiento de estrategias más antiguas y probadas adaptadas a la guerra contemporánea.

Es probable que continúe la creciente dependencia de drones baratos y prescindibles. A medida que los conflictos evolucionan, las ventajas económicas del armamento de bajo costo producido en masa probablemente superarán los beneficios de los sistemas costosos y de alta tecnología en muchos escenarios.