Un innovador análisis de ADN de un cementerio de la Edad de Piedra en Suecia ha derribado las suposiciones sobre las prácticas funerarias entre los últimos cazadores-recolectores de Europa. El estudio, publicado en Proceedings of the Royal Society B, revela que los individuos a menudo eran enterrados con parientes lejanos (primos, tías o hermanos) en lugar de con familiares inmediatos, lo que sugiere una comprensión compleja del parentesco que desafía las teorías anteriores.
El cementerio de Ajvide: una ventana a la cultura Pitted Ware
El yacimiento de Ajvide, excavado por primera vez en 1983 en la isla de Gotland, contiene 85 tumbas de la cultura Pitted Ware, que datan de aproximadamente 5.500 años. Esta sociedad coexistió con la expansión de la agricultura por toda Europa, pero mantuvo un estilo de vida de cazadores-recolectores, principalmente pescando y cazando focas. La característica inusual del cementerio es que ocho tumbas contenían múltiples individuos, lo que llevó a suposiciones iniciales de estrechos vínculos familiares.
Los avances recientes en el análisis de ADN antiguo permitieron a los investigadores verificar estas relaciones y los resultados fueron sorprendentes.
Familiares lejanos: desafiando los patrones de entierro convencionales
El análisis descubrió varios casos de parientes de tercer grado enterrados juntos, lo que indica que el parentesco más allá de la familia inmediata era significativo. En una tumba, una mujer fue enterrada con dos hijos que eran hermanos, pero ella no era su madre, lo que sugiere que pudo haber sido una tía o media hermana. En otro entierro se encontraban un niño y una niña que eran primos y compartían sólo una octava parte de su ADN.
Estos hallazgos son particularmente notables porque la mayoría de las tumbas de cazadores-recolectores de este período no están bien conservadas, lo que hace que los estudios detallados sobre el parentesco sean raros. El sitio de Ajvide ofrece una oportunidad excepcional para comprender las estructuras sociales de esta época.
Los restos de un padre: el caso de la adolescente
Quizás el descubrimiento más sorprendente fue el de una adolescente enterrada con los huesos de su padre colocados encima y junto a ella. El ADN confirmó la relación, pero indicó que el padre probablemente murió antes de que su hija y sus restos fueran exhumados y trasladados a su tumba. Esto sugiere la colocación deliberada de los antepasados, en lugar de un simple co-entierro de la familia inmediata.
“Sorprendentemente, el análisis mostró que muchos de los que fueron enterrados juntos eran parientes de segundo o tercer grado… Esto sugiere que estas personas tenían un buen conocimiento de sus linajes familiares y que las relaciones más allá de la familia inmediata jugaron un papel importante”. – Helena Malmström, Universidad de Uppsala
Implicaciones para comprender las estructuras sociales neolíticas
El estudio marca la primera exploración detallada de las relaciones familiares entre los cazadores-recolectores del Neolítico escandinavo. Los investigadores ahora planean analizar los 85 esqueletos del cementerio de Ajvide, con la esperanza de descubrir más información sobre los ritos funerarios, las historias de vida y la organización social más amplia de esta antigua cultura. Los hallazgos subrayan que el parentesco en estas comunidades tenía más matices de lo que se pensaba anteriormente, y los lazos familiares más amplios desempeñaban un papel crucial en sus prácticas sociales y rituales.
Estos descubrimientos no sólo perfeccionan nuestra comprensión de las sociedades de cazadores-recolectores, sino que también plantean preguntas sobre cómo estos grupos gestionaron el conocimiento del linaje y la importancia simbólica de los antepasados en su visión del mundo.
