Antiguo santuario de Hércules y tumbas de élite desenterradas cerca de Roma

Las excavaciones arqueológicas fuera de las antiguas murallas de Roma han revelado un santuario de 2.400 años de antigüedad dedicado a Hércules, junto con dos tumbas bien conservadas del período de la República Romana. El descubrimiento arroja nueva luz sobre las prácticas religiosas y la vida de élite en las primeras etapas de la civilización romana.

Redescubriendo un paisaje perdido

El sitio, ubicado cerca de Via Pietralata en el noreste de Roma, incluye un tramo de antigua calzada y dos enormes cuencas de piedra, probablemente utilizadas para rituales sagrados. Las excavaciones comenzaron en 2022 bajo la dirección de Fabrizio Santi, tras las evidencias iniciales de ocupación antigua encontradas en la década de 1990. El área alguna vez estuvo fuera de los límites de la ciudad, pero ahora es un suburbio densamente poblado.

Un santuario a la fuerza y la protección

El santuario en sí se remonta al siglo V o IV a.C., cuando Roma estaba en transición de un reino a una república. El sitio parece haber estado en uso durante el siglo I d.C., cuando tomó forma el Imperio Romano.

Aunque algunos medios de comunicación informaron del descubrimiento de seis figuras de bronce de Hércules, las declaraciones oficiales del Ministerio de Cultura italiano confirman que no se han realizado tales hallazgos. El santuario alguna vez albergó una estatua central del semidiós, pero desde entonces desapareció.

“Los suburbios de Roma se revelan como depósitos de recuerdos profundos, aún por explorar”, señala Daniela Porro, jefa de arqueología del gobierno de Roma.

Entierros de élite y estructuras rituales

Las dos tumbas sugieren que el área alguna vez estuvo ocupada por una familia romana adinerada: una gens. Una tumba contiene un sarcófago de piedra y tres urnas de cremación, mientras que la otra contiene los restos de un hombre adulto.

Las grandes cuencas de piedra, construidas más de 100 años después de las tumbas, miden hasta 90 pies de largo y 7 pies de profundidad. Su propósito sigue bajo investigación, pero los arqueólogos creen que pueden haber sido utilizados para ceremonias religiosas o, menos probablemente, para recolectar agua.

El legado de Hércules

El santuario estaba dedicado a Hércules, el equivalente romano del héroe griego Heracles, una figura venerada por su fuerza y protección. Su culto estuvo muy extendido a lo largo de la historia romana. La presencia del santuario resalta la importancia de esta deidad en el paisaje antiguo.

El estudio en curso de este sitio promete proporcionar más información sobre la dinámica religiosa y social de la antigua Roma. El descubrimiento subraya cuánto del pasado de la ciudad permanece oculto bajo el desarrollo moderno, esperando ser descubierto.