En lo alto del desierto chileno de Atacama, recientemente se desarrolló una vista notable: el majestuoso arco de la Vía Láctea, capturado por el Very Large Telescope (VLT) del Observatorio Europeo Austral. Esta impresionante fotografía, publicada el 5 de noviembre de 2025, ofrece una visión del poder de la astronomía de vanguardia y de la delicada belleza del entorno natural de la Tierra.
El Very Large Telescope: una ventana al cosmos
El VLT, operado por el Observatorio Europeo Austral, es un conjunto de potentes telescopios reconocidos por su capacidad para explorar los confines del espacio. Ubicado en la cima de las áridas mesetas del desierto de Atacama, sirve como un instrumento crucial para los astrónomos que exploran galaxias distantes y estudian objetos celestes dentro de nuestra propia vecindad cósmica, incluida nuestra propia Vía Láctea.
Revelando el misterio de Airglow
La imagen revela un sutil brillo verde y rojo a lo largo del horizonte, un fenómeno conocido como airglow. Este resplandor natural es el resultado de reacciones químicas que ocurren en la atmósfera superior. Aquí, los átomos y las moléculas liberan luz cuando interactúan. Los colores específicos (verde, rojo o naranja) dependen de los elementos involucrados en estas reacciones. El resplandor del aire es excepcionalmente tenue, a menudo enmascarado por la contaminación lumínica en zonas pobladas.
Una ubicación prístina: el desierto de Atacama
La gran altitud y la extrema sequedad del desierto de Atacama, combinadas con una mínima contaminación lumínica, crean las condiciones ideales para la observación astronómica. Es uno de los lugares más oscuros de la Tierra, lo que lo convierte en un lugar incomparable para instalaciones como el VLT. La atmósfera prístina permite a los astrónomos detectar objetos celestes débiles que de otro modo estarían ocultos.
La amenaza a los cielos oscuros
Proteger estos raros focos de oscuridad no es sólo una preocupación ambiental; es fundamental para el descubrimiento científico y la preservación del patrimonio cultural.
La creciente prevalencia de la luz artificial supone una amenaza importante para observatorios como el VLT. La expansión de las áreas urbanas, el aumento de las constelaciones de satélites y el creciente desarrollo industrial contribuyen a la contaminación lumínica. Este resplandor creciente corre el riesgo de disminuir la oscuridad natural que hace que lugares como el desierto de Atacama sean tan valiosos. Los astrónomos están cada vez más preocupados por el impacto a largo plazo en su capacidad de estudiar el universo, destacando la necesidad de una mayor conciencia y acción para preservar estos “santuarios de oscuridad”.
La imagen de la Vía Láctea sobre el VLT es un hermoso recordatorio tanto de las maravillas del cosmos como de la importancia de proteger los preciosos cielos oscuros de la Tierra. Preservar estos lugares será esencial para la investigación astronómica continua y una comprensión más profunda de nuestro lugar en el universo.




































