El avión supersónico experimental X-59 de la NASA, diseñado para volar más rápido que el sonido sin el disruptivo boom sónico, experimentó un aterrizaje temprano apenas nueve minutos después de su segundo vuelo de prueba el viernes 20 de marzo. A pesar del final abrupto, los funcionarios enfatizan que la prueba aún arrojó datos valiosos y el piloto aterrizó de manera segura.

La promesa de un vuelo supersónico silencioso

Durante décadas, los vuelos supersónicos civiles han estado prohibidos en gran medida en Estados Unidos debido a los fuertes estallidos sónicos que crean. Estos estallidos ocurren cuando un avión excede la velocidad del sonido (aproximadamente 761 mph al nivel del mar) y comprime el aire frente a él, generando una poderosa onda de choque. El X-59 es el intento de la NASA de sortear este problema. El diseño largo y aerodinámico del avión tiene como objetivo reducir la intensidad de la onda de choque, produciendo un “golpe” más suave en lugar de un estallido devastador.

El programa Quesst, centrado en el X-59, busca establecer nuevos estándares de ruido para vuelos supersónicos sobre tierra. Si tienen éxito, estos estándares podrían allanar el camino para un resurgimiento de los viajes aéreos supersónicos comerciales, abriendo rutas más rápidas tanto para pasajeros como para carga.

### Detalles del vuelo y prueba abortada

El X-59 voló por primera vez el 29 de octubre de 2025, completando una prueba de 67 minutos según lo previsto. Este segundo vuelo, destinado a ampliar las prestaciones del avión, fue interrumpido por una luz de advertencia en la cabina. El piloto Jim “Clue” Less informó que el despegue fue suave, pero la advertencia requirió un regreso inmediato a la Base de la Fuerza Aérea Edwards en el sur de California.

El objetivo era alcanzar una velocidad de 260 mph a 20.000 pies, basándose en los resultados de la primera prueba. Sin embargo, el testigo lo impidió. La causa exacta de la alerta sigue bajo investigación. También surgió una advertencia separada antes del despegue relacionada con un sistema diferente del vehículo, pero no detuvo el intento de vuelo.

### Mirando hacia el futuro

A pesar del aterrizaje prematuro, los funcionarios de la NASA siguen siendo optimistas. Less afirmó que el X-59 “funcionó maravillosamente” y que el equipo recopiló datos útiles. El incidente pone de relieve los desafíos que supone probar aviones experimentales, pero la NASA sostiene que esto es sólo el comienzo de una campaña de pruebas de vuelo a largo plazo.

“Esto fue sólo el comienzo”, enfatizó Less, “obtuvimos datos que no teníamos antes y hay muchos vuelos por venir para recopilar muchos más datos”.

El proyecto X-59 es un esfuerzo conjunto entre la NASA y Lockheed Martin, y serán fundamentales más pruebas para determinar si este diseño innovador realmente puede cumplir su promesa de un vuelo supersónico silencioso.