Charlie Barnet no se convirtió en una leyenda del swing siguiendo las reglas. Nació en Nueva York el 26 de octubre de 1913 en el seno de una familia adinerada. Su familia quería que se convirtiera en abogado corporativo. En su lugar, decidió tocar el saxofón.

Rechazar un camino seguro creó una atmósfera en su vida que era tan ruidosa como la música que tocaba. A los 16 años dirigió una banda por primera vez. Esto sucedió en un crucero transatlántico. Navegó en estos barcos 22 veces. Llevó este sonido a los Mares del Sur y América Latina mucho antes de que se convirtieran en lugares habituales de gira para artistas de jazz.

Éxitos revolucionarios de la era de las big bands

Su verdadero avance se produjo en 1932. Se convirtió en líder de banda en el Hotel Paramount de Manhattan. Desde entonces ha fundado sucesivamente orquestas grandes y pequeñas. Pero la fama tiene cierto tono.

Saltó a la fama en 1939 con la grabación de “Cherokee”. Esta canción se convirtió en su canción insignia. En 1944, el Skyliner volvió a ser un éxito. Estas canciones consolidaron su lugar en la era del swing jazz.

“Barnet, conocido como ‘Mad Mab’, fue uno de los personajes más coloridos de la era de las big band.”

Integración revolucionaria y aspecto cinematográfico

Hay una razón por la que el apodo de “Mad Mab” se quedó. Es una figura pintoresca en una industria a menudo criticada por su conservadurismo. Se dice que estuvo casado al menos seis veces. Algunas fuentes afirman que el número es 11.

Además, también fue uno de los primeros directores de banda blancos en contar con intérpretes negros. La lista incluye a Lena Horne, Roy Eldridge, Charlie Shavers, Benny Carter y Frankie Newton. Esto es más que un simple símbolo. Estuvo particularmente influenciado por el estilo orquestal de Duke Ellington. Aprendió de los mejores y abrió la puerta a otros.

Sus horizontes se extienden más allá del escenario. Barnet y sus diversos conjuntos aparecieron en películas como Syncopation (1942), The Fabulous Dorseys (1947) y Make Believe Ballroom (1949). Aunque los gustos cambiaron, estas películas preservaron su imagen.

La vida después de la ruptura de la big band.

Cuando terminó la era de las big band, Barnet probó otras profesiones. Incursionó en la edición musical. Se inició en el negocio de la restauración. Nunca abandonó por completo la música. Incluso en sus últimos años compitió ocasionalmente.

En 1984 publicó su autobiografía “Esos años de swing”. Este libro sigue la ajetreada vida viajera de un músico de jazz. No se trata sólo de honor. Se trata del pulido.

Charlie Barnet murió el 4 de septiembre de 1991 en San Diego, California. Dejó un catálogo que definió una generación de música swing. La pregunta sigue siendo si el público actual realmente comprende hasta qué punto la síntesis de su talento dio forma al sonido que conocemos hoy.